CIE
Selecciona una pregunta filosófica que permita sostener diferentes posiciones.
Por ejemplo, puede estar relacionada con la libertad, la verdad, la justicia, la felicidad, la tecnología, las decisiones personales o la convivencia.
Primero responde desde una Perspectiva A.
Después realiza el ejercicio más importante: construye una Perspectiva B diferente de la primera e intenta defenderla seriamente.
No se trata de caricaturizar la postura contraria. Debes intentar construir la mejor versión posible de ambas perspectivas.
Finalmente, coloca las dos posiciones en diálogo y decide si, después de analizarlas, mantienes tu idea inicial o necesitas revisarla.
Entrega un documento PDF titulado “Dos maneras de mirar la misma pregunta” que incluya:
Pregunta filosófica seleccionada.
Perspectiva A: explicación de entre 150 y 200 palabras con al menos dos razones que la sustenten.
Perspectiva B: explicación de entre 150 y 200 palabras con al menos dos razones que la sustenten.
Una objeción para cada perspectiva.
Cuadro de diálogo: organiza las dos posiciones mediante la secuencia: AFIRMACIÓN → RAZÓN → OBJECIÓN → RESPUESTA.
Comparación: identifica en qué coinciden y en qué se diferencian ambas perspectivas.
Mi postura después del diálogo: escribe entre 200 y 250 palabras explicando cuál es ahora tu posición y qué razones consideras más sólidas.
Reflexión final: responde: ¿Comprender una perspectiva diferente significa necesariamente estar de acuerdo con ella? ¿Por qué?
Modalidad: Individual.
Formato: PDF.
Extensión aproximada: 3 cuartillas.