CIE
En esta clase descubriremos que organizar nuestro tiempo es, en realidad, aprender a decidir mejor. No podemos —ni necesitamos— hacer todo al mismo tiempo. El reto será reconocer qué es importante, establecer prioridades y convertir nuestras intenciones en metas y acciones concretas.
Aprenderemos también que un plan es una brújula, no una prisión. Los imprevistos existen, el descanso forma parte del aprendizaje y una buena organización debe permitirnos ajustar la ruta sin abandonar nuestro objetivo. Además, elegiremos diferentes estrategias de estudio según necesitemos comprender, recordar, resolver o producir.
Así construiremos una forma de estudiar con mayor estrategia, atención, flexibilidad y propósito. Porque organizarnos no consiste solamente en saber cuánto tiempo tenemos, sino en decidir qué necesitamos hacer, qué va primero y cómo nos conviene aprenderlo. Cada decisión consciente fortalece nuestro autoaprendizaje.