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En esta clase nos haremos una pregunta fascinante: ¿podemos confiar completamente en lo que percibimos? Nuestros sentidos son la primera puerta hacia la realidad, pero aquello que vemos, escuchamos o sentimos siempre pasa por nuestra experiencia, nuestras creencias y nuestra manera de interpretar el mundo.
Descubriremos que estar seguros de algo no significa necesariamente tener razón. Aprenderemos a distinguir entre creer y conocer, a buscar razones que justifiquen nuestras ideas y, sobre todo, a utilizar la duda como una herramienta para pensar mejor, cuestionar nuestras certezas y estar dispuestos a corregirnos.
Desde el Modelo de Inteligencia EDUCA, recorreremos una ruta que nos llevará de percibir y creer a dudar, preguntar, justificar y conocer. Porque pensar bien no consiste en tener siempre la respuesta correcta: consiste en atrevernos a preguntar por qué creemos lo que creemos.

Propósito: Distinguir entre percepción, interpretación, creencia y conocimiento, utilizando la duda como herramienta para examinar aquello que consideramos verdadero.
Selecciona tres afirmaciones que una persona podría considerar verdaderas. Deben corresponder a situaciones distintas: una basada principalmente en algo percibido directamente, otra en algo aprendido de otra persona o fuente y una tercera relacionada con una creencia cotidiana.
No necesitas utilizar experiencias personales.
Para cada afirmación realiza el siguiente recorrido:
AFIRMACIÓN → ¿CÓMO LO SÉ? → ¿QUÉ ESTOY INTERPRETANDO? → ¿PODRÍA ESTAR EQUIVOCADO? → ¿QUÉ NECESITARÍA PARA SABERLO MEJOR?
El objetivo no es demostrar que todo es falso, sino descubrir que nuestras certezas pueden ser examinadas.
Entrega un archivo PDF titulado “¿Cómo sé que lo sé?” que contenga:
1. Tres afirmaciones. Escribe claramente las tres ideas que analizarás.
2. Origen de cada creencia. Explica cómo podría haber llegado una persona a considerar verdadera cada afirmación: percepción, experiencia, información recibida, interpretación u otra vía.
3. La duda. Formula dos preguntas filosóficas para cada afirmación que permitan ponerla a prueba.
4. Creer o saber. Determina si consideras que cada afirmación está suficientemente fundamentada para hablar de conocimiento o si, por ahora, debería considerarse una creencia. Justifica tu respuesta.
5. Lo que necesitaría saber. Explica qué información, evidencia o razones adicionales necesitarías para aumentar tu grado de certeza.
6. Reflexión final. Redacta entre 180 y 220 palabras respondiendo:
¿Por qué dudar de una idea no significa necesariamente rechazarla?
Entregable: 1 archivo PDF de 2 a 3 cuartillas.
Modalidad: Individual.
En esta clase descubriremos que no basta con decir “es verdad” para que algo sea verdadero. Todos tenemos opiniones y razones para creer determinadas cosas, pero pensar filosóficamente implica preguntarnos si esas razones realmente son suficientes y qué evidencias pueden respaldarlas.
Aprenderemos a distinguir entre opinión y evidencia, evaluar la credibilidad de nuestras fuentes y construir argumentos sólidos conectando afirmaciones, razones, evidencias y conclusiones. El reto será pasar de “yo creo” a una pregunta mucho más poderosa: ¿qué razones tengo para sostener lo que pienso?
Desde el Modelo de Inteligencia EDUCA, aprenderemos a PENSAR cuestionando, ELEGIR entre fuentes y argumentos, RESOLVER mediante evidencia y TRANSFORMAR nuestras propias conclusiones cuando encontremos mejores razones. Porque cambiar de opinión ante nueva evidencia no significa perder: significa que estamos aprendiendo.


Propósito: Evaluar razones, evidencias y fuentes para construir una afirmación justificada y diferenciar una opinión de un argumento fundamentado.
Selecciona una afirmación verificable de interés académico, social, científico, cultural o tecnológico.
Tu tarea será investigar si existen razones suficientes para sostenerla.
No comenzarás intentando demostrar que la afirmación es verdadera. Primero deberás preguntarte:
¿Qué tendría que encontrar para poder aceptarla razonablemente?
Después consulta tres fuentes diferentes y analiza la calidad de la información que proporciona cada una.
Entrega un archivo PDF titulado “No basta con afirmarlo” con:
1. La afirmación. Escribe claramente qué idea analizarás y por qué puede ser examinada mediante evidencia.
2. Tres fuentes. Identifica las fuentes consultadas y registra autor o institución, fecha y procedencia de la información.
3. Evaluación de las fuentes. Para cada una responde brevemente: ¿quién produce la información?, ¿qué evidencia presenta?, ¿es pertinente para la afirmación? y ¿qué razones existen para confiar o no en ella?
4. Evidencias. Selecciona tres evidencias relevantes encontradas durante tu investigación y explica qué aportan al análisis.
5. Construye tu argumento. Organiza tu razonamiento mediante:
6. Veredicto provisional. Determina si la afirmación queda bien justificada, parcialmente justificada o insuficientemente justificada. Explica por qué.
7. Reflexión final. Redacta entre 180 y 220 palabras respondiendo:
¿Qué diferencia existe entre estar convencido de algo y tener buenas razones para sostenerlo?
8. Fuentes consultadas. Incluye las referencias utilizadas.
Entregable: 1 archivo PDF de 3 cuartillas como máximo.
Modalidad: Individual.
En esta clase descubriremos que tener acceso a mucha información no significa necesariamente tener conocimiento. Hoy podemos obtener cientos de respuestas en segundos; el verdadero reto está en decidir cuáles merecen nuestra confianza, cuáles necesitan ser comprobadas y cuáles debemos cuestionar.
Aprenderemos a contrastar información, revisar su origen, buscar evidencias, evaluar su vigencia y reconocer posibles sesgos. También reflexionaremos sobre la inteligencia artificial: una respuesta puede sonar impecable y aun así estar equivocada, por lo que la tecnología puede ayudarnos a explorar, pero pensar y verificar sigue siendo nuestra responsabilidad.
Desde el Modelo de Inteligencia EDUCA, aprenderemos a PENSAR dudando, ELEGIR fuentes confiables, RESOLVER contrastando evidencias y TRANSFORMAR nuestras ideas cuando descubrimos algo nuevo. Porque existe una frase que también demuestra inteligencia: “todavía no lo sé”.


Propósito: Contrastar información procedente de distintas fuentes, identificar coincidencias, contradicciones, sesgos e incertidumbres y revisar una conclusión a partir de la evidencia disponible.
Selecciona una afirmación que circule en medios digitales y que pueda verificarse mediante fuentes confiables.
Localiza información sobre ella en tres tipos de fuente:
una publicación o contenido digital donde aparezca la afirmación;
una fuente institucional, académica o especializada;
una respuesta generada mediante una herramienta de inteligencia artificial.
No debes asumir que alguna de las tres tiene razón desde el principio.
Tu trabajo será contrastarlas.
Entrega un archivo PDF titulado “Pon la información a prueba” que incluya:
1. Afirmación analizada. Escribe exactamente qué vas a verificar.
2. Las tres respuestas. Resume qué sostiene cada fuente respecto de la misma afirmación.
3. Matriz de contraste. Construye una tabla comparando:
AFIRMACIÓN · EVIDENCIA · FUENTE · COINCIDENCIAS · DIFERENCIAS · INFORMACIÓN QUE NO PUDO VERIFICARSE
4. Análisis de sesgos. Identifica si encontraste lenguaje, selección de información o elementos que pudieran orientar al lector hacia determinada interpretación. Explica tu razonamiento.
5. Verificación de la IA. Selecciona tres afirmaciones concretas producidas por la herramienta de inteligencia artificial y comprueba cada una mediante fuentes independientes. Indica cuáles pudieron verificarse, cuáles necesitan matices y cuáles no encontraste evidencia suficiente para sostener.
6. Mi conclusión antes y después. Escribe brevemente qué pensabas sobre la afirmación al comenzar y cuál es tu conclusión después de contrastar la información. Si tu postura cambió, explica qué evidencia provocó el cambio.
7. Grado de certeza. Clasifica tu conclusión como alta, media o baja certeza y justifica la elección. También señala qué información adicional necesitarías para estar más seguro.
8. Reflexión final. Redacta entre 200 y 250 palabras respondiendo:
¿Por qué una respuesta clara, popular o convincente no necesariamente constituye conocimiento confiable?
9. Fuentes consultadas. Registra todas las referencias utilizadas.
Entregable: 1 archivo PDF de 3 a 4 cuartillas.
Modalidad: Individual.