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En esta clase descubriremos que estar juntos no significa automáticamente saber convivir. Compartimos espacios en la familia, la escuela y el mundo digital, pero la convivencia se construye a partir de nuestras decisiones, límites, acciones y la manera en que nos relacionamos con los demás.
Aprenderemos a reconocer que compartimos espacios, pero somos diferentes. Miraremos más allá de nuestra propia perspectiva para comprender a otras personas y construiremos acuerdos que permitan responder a necesidades y diferencias. Porque lo que hacemos tiene consecuencias y puede mejorar —o dificultar— el espacio que compartimos.
Desde el Modelo de Inteligencia EDUCA, aprenderemos a PENSAR reconociendo diferentes perspectivas, ELEGIR cómo relacionarnos, RESOLVER necesidades y diferencias mediante acuerdos, y TRANSFORMAR nuestra manera de participar para contribuir al bienestar común. Porque somos interdependientes: cuidar también es convivir. Y la pregunta que acompañará nuestro aprendizaje será: ¿qué estoy aportando yo al espacio que compartimos?

Propósito
Analizar una situación de convivencia para reconocer actores, perspectivas, necesidades, acuerdos, responsabilidades y formas de cuidado dentro de un espacio compartido.
¿Qué vas a hacer?
Analiza una comunidad ficticia en la que varias personas comparten un mismo espacio y existen distintas necesidades, formas de participación y responsabilidades.
Identifica quiénes participan, qué necesita cada actor, qué acciones favorecen la convivencia, cuáles la dificultan y qué acuerdos podrían mejorar la situación.
Después señala qué aspectos o recursos compartidos requieren cuidado y quiénes tienen alguna responsabilidad sobre ellos. La actividad puede realizarse completamente mediante un caso hipotético, sin utilizar información personal.
¿Qué debes entregar?
Sube a la plataforma un solo archivo en formato PDF, de máximo 2 páginas, que incluya:
Descripción breve de la situación.
Al menos 4 actores involucrados.
Perspectiva o necesidad principal de cada actor.
3 acciones que favorecen la convivencia.
3 acciones que la dificultan.
Acuerdos que podrían establecerse.
Responsabilidades relacionadas con el cuidado de lo compartido.
Un mapa o esquema de convivencia.
Una conclusión de entre 120 y 150 palabras respondiendo: ¿qué condiciones hacen posible convivir con personas diferentes?
Formato de entrega: PDF, máximo 2 páginas, entrega individual y virtual.


En esta clase descubriremos que lo que hacemos también cuenta. Dejaremos de mirar la convivencia como espectadores para reconocer que nuestras decisiones, acciones y formas de participar pueden modificar los espacios que compartimos. La pregunta será sencilla, pero poderosa: ¿qué parte de esta situación depende de mí?
Aprenderemos que participar responsablemente no significa cargar con todo. Significa reconocer nuestro papel, comprender que existen responsabilidades diferentes y aprender a coordinarnos. También construiremos acuerdos a través de un proceso de identificar, distribuir, escuchar, proponer, negociar, acordar y comprometernos.
Desde el Modelo de Inteligencia EDUCA, aprenderemos a PENSAR comprendiendo la situación y a sus actores, ELEGIR alternativas responsables de participación, RESOLVER distribuyendo tareas y construyendo acuerdos, y TRANSFORMAR convirtiendo esos acuerdos en acciones que mejoren lo compartido. Porque ser parte no es cargar con todo: es reconocer qué me corresponde y qué podemos construir juntos.

Propósito
Distinguir responsabilidades personales, colectivas e institucionales ante una situación común y construir una propuesta de participación basada en acuerdos y compromisos.
¿Qué vas a hacer?
Analiza una situación ficticia que afecte a varias personas dentro de una comunidad.
Identifica todos los actores involucrados y determina qué responsabilidad y capacidad real de acción tiene cada uno. Distingue qué depende de una persona, qué requiere colaboración y qué necesita intervención institucional.
Después construye una propuesta de acuerdo que indique qué podría hacer cada actor, qué compromisos serían necesarios y qué podría ocurrir si nadie participa. Esta lógica corresponde directamente al enfoque de corresponsabilidad del módulo.
¿Qué debes entregar?
Sube a la plataforma un solo archivo en formato PDF, de máximo 2 páginas, que incluya:
Descripción breve de la situación.
Un mapa con al menos 4 actores.
Responsabilidad de cada actor.
Capacidad de acción de cada uno.
Acciones que requieren colaboración.
Acciones que requieren apoyo institucional.
Una propuesta de acuerdo.
Al menos 3 compromisos concretos.
Una comparación breve entre: qué ocurre si participan / qué ocurre si nadie actúa.
Una conclusión de entre 120 y 150 palabras respondiendo: ¿por qué ser parte de una comunidad implica asumir alguna responsabilidad sin significar que todo dependa de una sola persona?
Formato de entrega: PDF, máximo 2 páginas, entrega individual y virtual.


En esta clase descubriremos que transformar una comunidad no comienza haciendo grandes cosas, sino dejando de pensar que “alguien debería hacerlo”. Participar significa observar lo que ocurre, comprender las necesidades y preguntarnos: ¿qué podemos hacer nosotros con los recursos y posibilidades que tenemos?
Aprenderemos a pasar de la idea a la acción real, construyendo propuestas y asumiendo compromisos que sí podamos cumplir. No necesitamos tener poder sobre todo para comenzar a transformar algo; necesitamos reconocer qué está a nuestro alcance, actuar y evaluar los resultados para mejorar.
Desde el Modelo de Inteligencia EDUCA, integraremos el recorrido completo: PENSAR para comprender, ELEGIR qué podemos hacer, RESOLVER convirtiendo las ideas en acciones y TRANSFORMAR aprendiendo de sus resultados para evolucionar. Porque una comunidad no es solamente el lugar donde vivimos: es lo que construimos con la manera en que participamos. Cada acción cuenta cuando elegimos mejorar juntos.

Propósito
Diseñar una propuesta de acción viable ante una situación del entorno, identificando necesidades, actores, recursos, límites, responsabilidades y criterios para evaluar sus posibles resultados.
¿Qué vas a hacer?
Analiza una problemática ficticia o una situación general del entorno relacionada con convivencia, accesibilidad, organización, recursos, ambiente, participación, comunicación o espacios digitales.
Antes de proponer una solución, distingue qué información conoces, qué estás interpretando, qué estás suponiendo y qué información haría falta investigar.
Después identifica actores, recursos y posibles alternativas. Compara al menos tres opciones y selecciona una para construir un plan de acción.
La propuesta debe ser realista: distingue qué puede realizarse directamente, qué necesita colaboración, qué requiere apoyo institucional y qué está fuera del control inmediato.
¿Qué debes entregar?
Sube a la plataforma un solo archivo en formato PDF, de máximo 2 páginas, que incluya:
Situación o necesidad identificada.
Lo que se sabe, se interpreta, se supone y falta investigar.
Actores involucrados.
Recursos disponibles.
3 alternativas posibles.
Alternativa seleccionada.
Objetivo de la propuesta.
Entre 3 y 5 acciones.
Responsables de cada acción.
Recursos y tiempos necesarios.
Al menos 2 obstáculos posibles y cómo podrían atenderse.
Una forma de evaluar el avance.
Una conclusión de entre 150 y 200 palabras respondiendo: ¿por qué esta propuesta es posible y qué tendría que ajustarse si las condiciones cambian?
Formato de entrega: PDF, máximo 2 páginas, entrega individual y virtual.
